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Lo más fascinante del trabajo de Kristin Victoria Barron no es solo que convierta sueños en objetos, sino que su vida misma se ha convertido en la materialización de una visión.
La diseñadora estadounidense afincada en el Empordà ha encontrado en sus diarios nocturnos la clave para crear piezas únicas que desafían la producción acelerada del diseño contemporáneo. Hay artistas que buscan inspiración en museos, en la naturaleza o en las tendencias del momento. Kristin Victoria Barron la encuentra cada noche, en ese territorio liminal entre la vigilia y el sueño. Con un diario siempre junto a su cama, esta diseñadora estadounidense registra meticulosamente cada sueño que logra recordar al despertar, convirtiendo esas visiones oníricas en lámparas de cerámica, mesas esculturales y objetos decorativos que parecen extraídos de un cuento de hadas moderno.“ Mis piezas provienen de mis sueños. Tengo un diario junto a mi cama y los registro todos”, confiesa Barron desde su estudio en La Bisbal de l’ Empordà, donde lleva dos años viviendo tras una intensa vida creativa en Nueva York y un período transformador en Andalucía.“ Los sueños que poseen mayor gravedad emocional son aquellos con los que empiezo a trabajar”.
Del subconsciente al taller El proceso creativo de Kristin es tan singular como sus resultados. Tras capturar un sueño en papel, comienza un ritual de bocetos repetidos o modelados en arcilla que pueden prolongarse durante años.“ Normalmente comienzo con bocetos o maquetas iniciales que crecen hasta convertirse en colecciones basadas en la narrativa de un sueño. Es un proceso meditativo y normalmente muy laborioso”, explica. Esta metodología pausada y contemplativa se ha convertido en su sello distintivo, una resistencia consciente al ritmo frenético de la industria del diseño.
Lo más fascinante del trabajo de Kristin Victoria Barron no es solo que convierta sueños en objetos, sino que su vida misma se ha convertido en la materialización de una visión.
Su futuro ideal— trabajar en su estudio en Bisbal, colaborar con artesanos locales.
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