El boom de las cápsulas las enterró, pero no para siempre
Durante los años 90, las cafeteras de filtro eran un electrodoméstico básico en cualquier hogar español. La llegada del café en cápsulas a principios de los 2000 las mandó al fondo del armario con una rapidez asombrosa: la promesa de comodidad y variedad resultó irresistible. Sin embargo, algo ha cambiado en la relación de los consumidores con su café. La búsqueda de mayor control sobre el producto, el interés por los blends de especialidad, la posibilidad de usar granos recién molidos y una creciente fatiga con el plástico de las cápsulas han devuelto el protagonismo a este sistema de preparación más pausado y consciente.
El café de filtro nunca fue inferior: simplement
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