Una escalera que conduce a el cielo
Una de las obras más impactantes es una inmensa escalera triangular que se eleva en medio de la llanura desértica. Su silueta rompe la horizontalidad del paisaje y genera una poderosa sensación de ascenso. Subir sus peldaños ofrece una vista panorámica del desierto, pero también propone una experiencia simbólica. La construcción evoca antiguas representaciones del vínculo entre la Tierra y el cielo presentes en diversas culturas, convirtiendo el recorrido en una invitación a la contemplación. La ausencia de elementos decorativos permite que la arquitectura sea la protagonista y que el entorno complete la experiencia.
Una ciudad inspirada en las estrellas
Otra de las piezas más sorprendentes reproduce, sobre el terreno, la forma de la constelación de Orión. Desde el aire puede apreciarse con claridad cómo los edificios y torres siguen la posición de las estrellas que conforman esta figura celeste. Recorrer sus pasillos produce la sensación de caminar entre las ruinas de una ciudad milenaria, aunque en realidad se trata de una obra contemporánea que invita a reflexionar sobre la relación entre el cosmos y la presencia humana en la Tierra.
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