La Clínica Henko usa formas curvas y texturas orgánicas para generar calma. ¿ Cómo arranca el proceso creativo cuando el cliente llega con una necesidad funcional como una clínica, no solo estética? Clínica Henko es un proyecto peculiar porque no tiene que ver únicamente con la habitabilidad de las personas, sino con cómo va a impactarlas a futuro: es una clínica de bienestar holístico, de transformación de la persona, con terapias y trabajo energético y psicológico. Es una clínica relacionada con la transformación del ser, entendiendo que, al final, todo lo que somos está conectado a la salud. Nuestra tarea en este proyecto era tomar una clínica ya existente e implementar, dentro de ese esqueleto, la sensibilidad que nos gusta: trazos reticulares muy claros y sencillos, pero al mismo tiempo suaves, que arropen; cambios de temperatura en la luz. Nuestro trabajo era lograr que una arquitectura sencilla y minimalista devolviera a quien llega ahí una sensación de armonía, de estar en casa, y lo logramos a través de la iluminación, la materialidad, las maderas, los mármoles y una serie de elementos. La ciudad está empezando a buscar esta finura en los proyectos: no solo torres, sino espacios que requieren una arquitectura más sensible, más profunda, con más carácter, más cuerpo y más alma, y no solamente un elemento físico construido y entregado. Cada vez más la oficina recibe encargos relacionados con el servicio a los demás— restaurantes, clínicas, proyectos como Cereza 20, que es un hotel boutique— con impacto directo en otras personas. Esta filosofía está llevando a que se nos busque como taller para volcar nuestra energía y nuestro pensamiento en esos proyectos.
Home & home( H & H): Con un equipo que incluye dirección de proyectos, dirección de obras y dibujantes-proyectistas, ¿ cómo garantizan que la visión original del diseño llegue intacta hasta la entrega final? El equipo es multidisciplinario: hay arquitectos, ingenieros, diseñadores. Lo más interesante es que, incluyéndome a mí, todos somos multidisciplinarios; el ingeniero no se limita a una sola función, y eso es justo lo que buscamos en el taller: que todos podamos abarcar de todo. Podemos diseñar, proponer, administrar, tomar decisiones, encaminar o dirigir el proyecto, ayudar, modelar. Se ha convertido en lo que siempre soñé desde la universidad: estar en un taller multidisciplinario, porque eso nos permite seguir siendo creativos. A quien se integra siempre le decimos lo mismo: no vas a esperar a que te digan qué hacer, aquí vienes a proponer, a poner sobre la mesa decisiones, ideas y procesos. Eso nos ha permitido amalgamar un equipo con mentes trabajando al mismo tiempo, donde nadie se siente ni más ni menos que los
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