Historia sobre la música clásica. Historia insolita de la musica clasica I - Alberto | Page 73

Historia insolita de la musica clasica I www.librosmaravillosos.com Alberto Zurron idiomas… Pudo gozar desde joven de independencia económica y además estaba dotado de una de las memorias más portentosas de la historia de la música, tanto la atractiva como la retentiva. De la primera ya hemos dado un avance, y así leemos en su Diario una entrada de 12 de diciembre de 1906, no carente de cierta vanidad: «Los Preludios de Chopin me han costado justamente doce horas de trabajo en cuatro días». De la segunda, la retentiva, tenemos una prueba en otra entrada de su Diario, esta de 19 de noviembre de 1903, en la que cuenta cómo en Londres el director Karl Richter le había pedido que sustituyese el día del concierto, por enfermedad, a Myra Hess; poca cosa, según le aseguró. La encerrona tenía un nombre propio: Brahms, y con él una obra que no era ni poco ni cosa: el Concierto para piano nº 1, que Busoni había tocado varios años atrás: «Así que me puse de inmediato al piano por tres horas para volver a meterme la pieza en la cabeza y en los dedos». Sobra decir que durante el concierto los dedos del italiano cobraron vida propia. En 1922 tenía el pianista cincuenta y seis años cuando hubo de ofrecer un concierto en París, en apariencia uno más de tantos. Tocaba el Concierto en Sol menor de Mendelssohn y el Concierto en Mi menor de Saint Saëns. Se hallaba con un amigo para él inseparable por entonces, Phillip, quien cuenta cómo una vez más Busoni le embrujó con una memoria que cada día traía un nuevo regalo, pues a pesar de no haber tocado el Concierto de Mendelssohn en veinticinco años, dos días antes le pidió la partitura sólo para refrescar los compases donde hacía sus entradas el piano. Lo demás ya estaba bien asentado en los pliegues cerebrales. En parecido embolado al de Busoni metieron al gran violinista francés Jacques Thibaud, del que sólo pudieron sacarle su prodigiosa memoria y… un cepo para cazar crédulos. Debía ofrecer un concierto en Francia con dos obras minuciosamente preparadas como eran el Concierto de Brahms y la Sinfonía española de Lalo, pero uno de esos errores de organización con los que los intérpretes sufren sus más espantosas pesadillas hizo que el concierto ya programado y anunciado fuera el de Beethoven. Cuando 73 Preparado por Patricio Barros