Historia sobre la música clásica. Historia insolita de la musica clasica I - Alberto | Página 70

Historia insolita de la musica clasica I www.librosmaravillosos.com Alberto Zurron Capítulo 2 Memorias de elefante en cuerpos de primate Contenido: · Memorias grabadas a fuego · Aquí te pillo, aquí te mato · Dirigir con la partitura en la cabeza o con la cabeza en la partitura: he ahí la cuestión · … Y, claro, memorias de primate en cuerpos de elefante · La memoria como escondrijo de la altanería · Memorias arrugadas como pañuelos Kant decía que no hay espectáculo tan grandioso como la contemplación de los cielos estrellados. En Königsberg quizás la meteorología le diera la razón, pero yo que vivo en Asturias quizás tendría más de una cosa que objetar al sesudo filósofo, a poder ser estrictamente meteorológica. Sin embargo sí he asistido a los suficientes conciertos como para atestiguar que no hay espectáculo más emocionante que el del intérprete en soledad frente al público, entregándole su yo más íntimo, asistido tan sólo de un instrumento que de nada le vale sin el instrumento que trata de domar: la memoria. Rompe los esquemas intentar entender cómo un ser por naturaleza falible como es el hombre se apropia durante dos horas de la infalibilidad de los dioses, durante las cuales desparrama decenas de miles de notas sin apenas equivocaciones, sin un momento de distracción que ponga al hombre en su sitio y al dios en el suyo. Los antiguos lo llamaban hybris. Los modernos lo llamamos simplemente alucinación audiovisual. Esta sin par integración del dios y la bestia hace brotar un undécimo mandamiento que sería el de memorizarás, y, a su estela, como un desdoblamiento, el de recordarás (lo memorizado), de manera que el ejercicio de la memoria se torna casi en una experiencia religiosa. Los designios de Dios no son tan inescrutables como se 70 Preparado por Patricio Barros