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Historia insolita de la musica clasica I
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Alberto Zurron
de Schubert, sobre las que el compositor iba improvisando letras y
cantándolas en voz alta. «Para ese tipo de infantilismo era incomparable —
declaraba el propio Walter—; en la conversación le gustaban los rasgos de
ingenio y cultivaba con agrado el humor de lo absurdo. Pero, bruscamente,
la risa despreocupada moría en sus labios y se sumergía en un silencio
lúgubre que nadie osaba romper». Sin duda ahí empezaba el auténtico
Mahler. A poco que se le conociera era imposible dejarse engañar por él.
Si los paseos de Herr Direktor estaban plagados de tics las cartas de Busoni
a su esposa estaban llenas de «tocs, tocs», guiños cómplices con los que
picaba a su mundo para acceder a su lejana cotidianeidad. Carcomido por
una vida llena de giras y prolongadas ausencias los hoteles se volvían
simulacros carcelarios, la soledad hacía estragos y la tensión previa a los
conciertos se convertía en un trago difícil de rumiar sin la ayuda de otros tres
estómagos como los de las vacas. En la época de sus giras por Alemania e
Inglaterra aprovechaba la sintaxis de su nombre, Ferruccio, para firmar
algunas de sus cartas a su esposa como: «Tu ferro mann» (‘Tu hombre de
hierro’). En realidad el nombre de Busoni tenía truco, habiendo decidido ya
de joven pasar a la historia por sí mismo y no con grandilocuentes
apoyaturas en el juicio subconsciente de los demás. Cuenta en una carta la
génesis de su magnífico nombre: «[En realidad] fui bautizado con el nombre
Ferruccio Dante Michelangelo Benvenuto porque mi padre creía que el
nombre tenía una influencia en las habilidades de quien lo poseía, pesada
responsabilidad que traté de aligerarme abandonando los nombres de los
tres grandes artistas toscanos y quedándome tan sólo con el de Ferruccio».
En cierta forma, Richard Wagner también podía firmar sus cartas con
cualquiera de aquellos tres nombres, aunque no los llevara en su partida de
nacimiento. Era como el bastón de Balzac, que llevaba la inscripción «nada
me tumba». Pero con veintitrés años y recién casado con Minna Planer el
compositor temblaba como el adolescente que casi era todavía cuando
intentó transmitirle sus ansias por engendrar un hijo, así que no halló mejor
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Preparado por Patricio Barros