Historia sobre la música clásica. Historia insolita de la musica clasica I - Alberto | Página 407

Historia insolita de la musica clasica I www.librosmaravillosos.com Alberto Zurron Todavía puedo ver, como si estuviese viendo un cuadro, un vestíbulo en una casa de Düsseldorf, con un grupo de niños mirando hacia arriba, asombrados, la balaustrada del descansillo de arriba. Allí, un joven de largo cabello rubio realizaba los más espeluznantes ejercicios gimnásticos, colgado de los brazos y meciéndose hacia atrás y delante, y de un costado a otro. Por último se lanzó hacia arriba, hasta quedar sostenido sólo de los brazos, estiró las piernas y saltó al vestíbulo de abajo, aterrizando en medio de los chicos admirados. El joven era Johannes Brahms y los chicos eran la familia Schumann. Robert, el cabeza de aquella familia, era bastante menos arriesgado para las gansadas. Su favorita era suplantar identidades cada vez que le entraban las ganas de tocar el piano y no tenía ninguno a mano. Como la apostura de sus casi diecinueve años ayudaba se hacía pasar por el preceptor de un joven lord inglés interesado en adquirir un piano y con esa tarjeta entraba en el primer almacén de música que se encontraba. Así lo cuenta a su madre desde Heidelberg el 24 de mayo de 1829: «Me pasé tocando tres horas largas, asombrando y deleitando a la gente. Les prometí comunicarles a los dos días la decisión del joven lord, mas para entonces ya me hallaba a salvo en Rudesheim, bebiendo Rudesheimer». De una forma similar al duetto Rossini las gastaba un triunvirato no menos glorioso. El «salto del carnero» es un antiguo juego en el que se traza una línea sobre el suelo y el designado por la suerte se agacha sobre ella, de manera que el resto de los participantes van corriendo hacia él y saltan sobre su espalda apoyando las manos o no, según las condiciones. Una vez han saltado todos el que está agachado se coloca un pie más adelante, y se pasa el turno al siguiente, y así sucesivamente hasta el número en que hayan convenido. Los saltadores pierden si tocan al así colocado, o si pisan la 407 Preparado por Patricio Barros