Historia sobre la música clásica. Historia insolita de la musica clasica I - Alberto | Page 391

Historia insolita de la musica clasica I www.librosmaravillosos.com Alberto Zurron precisamente camisas de once varas. Cuando ingresó en la Universidad de Yale la inesperada muerte de su padre le cortó toda financiación, así que persiguió y obtuvo el puesto de organista en la Iglesia Central de Yale, que conservó hasta su graduación en 1898, cuando contaba con 23 años. Cumplido el trámite universitario viajó a Nueva York y allí encontró un trabajo como actuario de seguros para la Mutual Life Insurance Company, percibiendo un sueldo de cinco dólares semanales, que hubo de estirar a base de sobresueldos tocando el órgano y dirigiendo el coro en dos iglesias presbiterianas hasta 1902. Pero en 1907 dio el salto y fundó su propia compañía, Ives & Myrick, de tal forma que cinco años después su volumen de negocios había pasado de facturar un millón a seis millones de dólares anuales. Por entonces tenía publicadas unas sonatas para violín, un cuarteto de cuerdas y su cuarta sinfonía, lo que no le impidió inventar una fórmula de aplicación en el ramo asegurador para rebajar sustancialmente las primas de las pólizas. Entretanto, su socio Julian Myrick no salía de su asombro: «Charlie usaba una fórmula para determinar las sumas asegurables y cómo financiarlas. Era tan buena que más adelante la adoptaron casi todos los del ramo… Escribió mucho; gran parte de ese material fue publicado y muy utilizado». Cuando llegó el momento de editar su descubrimiento fue más comedido que Schopenhauer y escogió un título de largo alcance: «La suma asegurable y cómo financiarla». Otros que también intentaron mudar de rol por unos minutos fueron Von Bülow y Richard Strauss, demostrando a la posteridad lo cuestionable de ese adagio de que quien puede lo más puede lo menos. Aquellos dos se liaron con los adverbios y con los instrumentos hasta rayar el ridículo cuando, tras el estreno de la Cuarta sinfonía de Brahms en 1885, Von Bülow, a la sazón director titular de la Orquesta de Meiningen, y Strauss, su suplente, se propusieron interpretar la Obertura para un festival académico, de Brahms, que estaba entre el público, pero como hacían falta un bombo y unos platillos y no deseaban sacar a dos músicos de la cuerda de violines decidieron tomar 391 Preparado por Patricio Barros