Historia sobre la música clásica. Historia insolita de la musica clasica I - Alberto | Página 389
Historia insolita de la musica clasica I
www.librosmaravillosos.com
Alberto Zurron
Esquimaux en París para aprender la técnica heladera. Alquiló el local y el
negocio fue un éxito en comparación con el de naranjas de Frederick Delius,
ya que el del catalán casi llegó al año.
Otros se decantaron por hacer inversiones a bajo riesgo y se inclinaron por la
botánica, como Bela Bartók, quien a sus diecinueve años se lió la flora y la
fauna a la cabeza y en lugar de llenarla de pájaros lo hizo de plantas,
insectos y mariposas. Si hubiera claveteado en un pentagrama de la Quinta
de Beethoven todos los bichos que coleccionaba disecados era de apostar
que hubiera sonado como la Primavera de Vivaldi. Otro inversor de perfil
bajo fue Saint-Saëns, que como a los quince años ya se sabía de memoria
prácticamente todo el repertorio de piano no sabía qué hacer con su tiempo,
así que atacó con fruición disciplinas tan heterogéneas como la botánica, la
arqueología, la astronomía, la filosofía y el teatro. Anton von Webern tuvo
ocasión de comprobar hasta qué punto tenía razón Kierkegaard cuando dijo
de la filosofía que «es el ama seca de la vida: vigila nuestros pasos, pero no
nos amamanta». En la primavera de 1906 se encontró con que tenía
veintitrés años y una diplomatura de doctorado en filosofía; como lo segundo
no le valía de mucho aprovechó lo primero para apostar por la audacia y
dedicarse a la música, así que buscó a Schönberg para que le diera clases y
en 1908 firmó su opus 1, Passacaglia.
389
Preparado por Patricio Barros