Historia sobre la música clásica. Historia insolita de la musica clasica I - Alberto | страница 361
Historia insolita de la musica clasica I
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Alberto Zurron
lados. Apenas me vio, el archiduque Rodolfo se quitó el
sombrero mientras la emperatriz me saludaba la primera.
En 1814, a sus cuarenta y cuatro años, Beethoven se hallaba ya en el
apogeo de la fama y en Viena ya nadie podía disputarle el título de
compositor oficial de la ciudad, reconocimiento que acogió feliz para
compensar tantos años de privaciones y humillaciones.
Una extraña enfermedad llamada humildad
En otros capítulos me decanté (y me seguiré decantando) por desdoblar su
contenido para tratar el antagonismo temático: los memoriones contra los
desmemoriados, los oídos absolutos contra las duermevelas del tímpano, los
eternamente inspirados contra los condenados a la eternidad del apagón…
Este es buen lugar para hablar de cómo algunos músicos se posicionaron en
un escenario aún más llamativo que el de los ególatras y optaron por una
humildad que, a fin de cuentas, les convertía en seres doblemente
diferentes, no sólo al resto de los mortales, sino también a la mayoría de sus
colegas inmortales. Si la vanidad de muchos de ellos nos ha escandalizado,
la humildad de otros pocos no puede sino asombrarnos, dado lo infrecuente
que era en aquellos pistoleros de la gloria saberlos caminando por las calles
con la pólvora mojada, dando a entender que en aquella ciudad siempre
había lugar para dos…
Ya hemos visto el feliz cacareo que provocaba a Horowitz o a Schönberg
poder usar su nombre propio hasta las entrañas propias y las de los demás.
Sin embargo a Schubert le provocaba retortijones valerse en exceso del
suyo. En 1820, con veintitrés años, reunió por primera vez varios lieder en
un fascículo editado por sus amigos del que se vendieron cien ejemplares
cuya recaudación sirvió a su vez para editar el segundo. L.A. Frankl
menciona en sus recuerdos cómo «Schubert debía firmar cada ejemplar. Al
llegar al quinto lo encontró muy pesado y dijo: “Prefiero morir de hambre
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Preparado por Patricio Barros