Historia sobre la música clásica. Historia insolita de la musica clasica I - Alberto | Page 356
Historia insolita de la musica clasica I
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Alberto Zurron
de hacer una sinfonía sobre mí mismo. Me encuentro tan interesante como
Napoleón o Alejandro». En realidad a Strauss le habían fallado para entonces
las cuentas, aunque no los mecanismos que movían el tinglado de su
prepotencia. Cósima Liszt, siendo ya esposa de Wagner y protectora de un
joven Strauss por entonces de treinta años, recordaba cómo en Viena le
había comentado a Siegfried Wagner, hijo de Richard: «Ahora estoy de
moda, trabajo muchísimo, hago pagar lo que valgo y me propongo retirarme
dentro de siete años. Todo lo demás me da lo mismo». A la postre creo que
Strauss hizo bien en faltar a su palabra, a tenor de lo que publicaba la
revista norteamericana The Teathre en 1909: «Richard Strauss está ganando
tanto dinero con sus óperas que es probable que se convierta en el
compositor más rico que haya existido». Su egolatría alcanzó niveles
ofensivos cuando Viena fue bombardeada en la Segunda Guerra Mundial,
momento en el que sólo se preocupó por conocer si sus partituras originales
de El caballero de la rosa y Helena egipciaca estaban a salvo, respirando
aliviado cuando supo que se guardaban junto a las de Beethoven y Mozart.
El
enfant terrible Serguéi Prokófiev también encontraba mucho más
interesante su propia música que la de cualquier otro colega, por eso adoptó
una decisión épica y sin precedentes cuando con veintitrés años se presentó
al Premio Rubinstein de piano y en lugar de escoger un concierto clásico
como hizo el resto de los aspirantes optó por su Concierto nº 1. Tragó saliva
cuando al subir al estrado vio «como se abrían veinte partituras sobre las
rodillas de los miembros del jurado». Imagínense quién obtuvo el primer
premio… Otro ruso, si bien afincado pronto en París, sucedió a Prokófiev en
la construcción de un sistema planetario hecho a su medida donde todo
giraba no a su alrededor, sino ante él. La fama le llegó de la noche a la
mañana un 29 de agosto de 1913, en el Teatro de los Campos Elíseos,
cuando se estrenó con rotundo éxito La consagración de la primavera.
Stravinski tenía treinta años y acababa de asistir en toda regla a la
primavera de su consagración. Vivió hasta los ochenta y ocho, así que tenía
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Preparado por Patricio Barros