Historia sobre la música clásica. Historia insolita de la musica clasica I - Alberto | Page 345
Historia insolita de la musica clasica I
www.librosmaravillosos.com
Alberto Zurron
Arthur Rubinstein: un ejemplo de cómo a base de tocar mucho se puede
llegar a tocar fondo. La fotografía representa un molde de sus manos.
Mejor un frac que una mortaja
Resulta inevitable invocar la teoría del efecto mariposa, de Edward Lorenz, y
conjeturar qué hubiera pasado o dejado de pasar en el caso de que alguno
de estos maestros hubiera materializado sus intenciones en un incoercible
brote autolítico, dejando a sus contemporáneos sin buena parte de su obra y
a la posteridad quizá sin los tacones de aguja, sin los inhaladores nasales, o
a Hollywood sin la mona Chita. ¡Quién lo sabe! No sé si por efecto de aquel
abatimiento de fichas el mundo hubiera sido el que luego fue, el que es y el
que aún será.
Recapitulemos.
De haberse suicidado Beethoven en Heiligenstadt nos hubiéramos quedado
sin sus dos últimas sonatas, sin sus Bagatellen para piano, sin sus cinco
últimos cuartetos de cuerda, sin su Novena y sin su Missa solemnis. También
si Shostakovich se hubiera dejado llevar por el pavor stalinista en 1937
hubiera privado a todo un pueblo de una segunda alma para reforzar la
sublevación contra las tropas alemanas, como fue su Séptima sinfonía, y con
ella hubieran quedado enterradas las dos anteriores y las ocho posteriores,
además de sus quince cuartetos de cuerda. De haberse tirado Bruckner por
la ventana de su casa en Lindt para ahorrarse la decisión más difícil de su
vida nos hubiera dejado tan sólo con su desvalida Primera sinfonía y
huérfanos de las otras poderosas ocho. De haber ganado Antonina la partida
a su sufrido marido Piotr Illich, este difícilmente hubiera alumbrado bajo
tierra Eugenio Oneguin, El cascanueces, su Capricho italiano, sus Sinfonías
5.ª y 6.ª, su Concierto para violín, sus Conciertos para piano nº 2 y nº 3 o su
Álbum de piano para niños. De Mahler, qué decir teniendo en cuenta que su
brecha existencial ya le llevaba a los dieciocho años a poner en tela de juicio
la necesidad de usar esa tela para otra cosa que no fuera ponerla de
345
Preparado por Patricio Barros