Historia sobre la música clásica. Historia insolita de la musica clasica I - Alberto | Seite 322
Historia insolita de la musica clasica I
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Alberto Zurron
veinte veces, pero tras estos artículos Dios quiera que se
represente tres. Estos artículos ejercen su influencia y quienes
los hayan leído no irán a ver La nariz. Durante una semana lo
veré todo negro, durante dos meses estaré escuchando las
impertinencias de mis amigos y conocidos que hablarán del
fracaso de La nariz, pero entonces seguramente me serenaré y
me pondré de nuevo a trabajar, aunque no sé todavía en qué.
En definitiva, entre los años 1890 y 1930 las críticas no eran constructivas o
destructivas, sino rehabilitadoras, dado que trataban a los músicos como
enfermos mentales necesitados de un intenso seguimiento, no tanto musical
como terapéutico. No podemos olvidar a Bela Bartók. El húngaro la lió allá
adonde fue con su ballet-pantomima El mandarín maravilloso bajo el brazo,
un
brazo
que
nunca
daba
a
torcer,
salvo
cuando
portaba
algo
extremadamente retorcido. Y el Mandarín lo era, vaya si lo era. En mayo de
1919 naufragó de teatro en teatro porque nadie deseaba arrojar un
salvavidas a semejante obra inmoral y decadente. Si tan maravilloso era
aquel personaje debía demostrarlo saliendo a flote por sí mismo, si bien todo
apuntaba a que, de lograrlo, lo haría por algún sumidero, dado que en 1921
vio como su estreno fracasaba en Berlín y después otros sucesivos desde
1922 a 1926 en la Ópera de Budapest, hasta que por fin en 1926 la ciudad
de Colonia le quitó la etiqueta de apestada y la obra se estrenó, no por todo
lo alto, sino por toda su poda, ya que para hacerla viable Bartók había tirado
de tijera con fruición suprimiendo la mitad de las escenas eróticas entre la
muchacha y el adolescente. Aun así el estreno fue un desastre. Uno de los
periódicos de Colonia pasó por alto la poda e hizo leña del árbol caído:
La conmoción que estalló en el auditorio y la trama repugnante
hicieron que las filas de butacas próximas al escenario se
vaciaran antes del final […]. El estreno de esta obra bartokiana
de prostituta y proxeneta con un barullo orquestal hubiera
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Preparado por Patricio Barros