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Historia insolita de la musica clasica I
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Alberto Zurron
tanto en dominar la montura de un corcel como los engarces vocales de
cualquiera de las óperas con que Rossini la desafiaba periódicamente. Con
estas tuvo a la postre mejor suerte que con su caballo Comet, al que
montaba durante una excursión en Surrey cuando se desbocó al recibir un
gorrazo de un compañero de excursión. Salió despedido sin control y al ver
que una cerca se interponía en su camino la Malibrán trató de soltarse en el
momento del salto, pero su pie quedó aprisionado en el estribo y finalmente
su cuerpo fue rebotando atrozmente en el suelo hasta que el caballo se
detuvo. Salvó milagrosamente la vida, pero la maquinaria de la muerte ya
estaba activada. Una vez repuesta de las heridas y de la terrible
desfiguración facial resultó toda una proeza que llegase a cantar La
sonnambula en el Teatro de la Ópera de Londres. Corría un 23 de julio de
1836 y a la soprano le quedaban exactamente dos meses de vida. Unas
semanas antes del final confesaba a su hermana Pauline: «Me siento mal,
muy mal desde entonces. Noto que tengo un coágulo en la cabeza y sé que
no me recuperaré». Tenía veintiocho años.
Ernest Chausson se murió a mitad de un cuarteto de cuerda un 10 de junio
de 1899. Montaba en su bicicleta alrededor de casa, como cada día, y fue a
estrellarse contra un muro, abriéndose la cabeza. Manuel de Falla, neurótico
enemigo de las corrientes de aire, habría meneado cáusticamente la cabeza
al enterarse de que el gran tenor Ludwig Schnorr von Carolsfeld había
muerto con veintinueve años a los seis meses de estrenar Tristán en el
Teatro de Múnich, a causa de unas corrientes cogidas durante los ensayos.
Pero don Manuel, siempre esquivo a cualquier aire que no fuera musical, fue
a hallar el principio de su fin no junto a una ventaba abierta, sino junto a
algo bastante más temible que una corriente de aire: su odontólogo. En 1936
acudió a su consulta y se tragó el gancho de un puente dental que se alojó
en sus intestinos, marcando el inicio de los males que padeció hasta su
fallecimiento diez años después.
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Preparado por Patricio Barros