Historia sobre la música clásica. Historia insolita de la musica clasica I - Alberto | Page 194

Historia insolita de la musica clasica I www.librosmaravillosos.com Alberto Zurron su mesa de trabajo: echarte a la papelera. Manuel Rosenthal, pianista y gran amigo de Ravel, se burló una vez de este por la pasión que sentía hacia Puccini. «Entonces Ravel se enfureció —cuenta Rosenthal—, me encerró junto a él en su pequeño estudio de su casa en Monfort l’Amaury y se sentó al piano. Entonces tocó para mí Tosca completa y de memoria, deteniéndose alrededor de cincuenta veces para preguntar: “¿Tiene usted alguna queja sobre este pasaje?”». Un caballero normalmente apacible y risueño como era Erik Satie se transformaba en la Gorgona cuando se hablaba de música con ligereza. En una reunión de sociedad el objeto de sus iras fue Jean Cocteau. Lo contaba el compositor francés Georges Auric: Cocteau estaba también allí y, como solía hacer, comenzó desde el principio de la comida a improvisar un brillante monólogo. Yo estaba tan acostumbrado que escuchaba sólo con media oreja, así que no puedo recordar qué dijo exactamente. Pero lo que sí recuerdo es que en un momento dado se aventuró a hablar demasiado de música. Satie de repente se puso blanco de ira, se levantó y se acercó hasta la silla de Cocteau. Estábamos aterrorizados, observándolo con sus lentes y su servilleta en una mano, acechando amenazadoramente cerca de Cocteau, que había dejado de hablar e incluso de moverse, listo para recibir la servilleta y un plato sobre su cabeza. Satie levantó los brazos como para golpearlo en la cabeza y luego pronunció una sola palabra: Imbécile! Su cara tomó de repente la apariencia de una extraordinaria crueldad y Cocteau estaba paralizado por el espanto. Todos estábamos petrificados y esperábamos lo peor. Pero el bon maître casi de inmediato se alejó y lenta y pausadamente volvió a su lugar. Nos ofreció una sonrisa relajada y feliz y dijo con un sorprendente tono de tranquilidad: «¡Ah! Esto está mejor. Ahora podemos respirar 194 Preparado por Patricio Barros