Historia sobre la música clásica. Historia insolita de la musica clasica I - Alberto | Page 124

Historia insolita de la musica clasica I www.librosmaravillosos.com Alberto Zurron de valor, estaba seguro cerca de él. Todo estaba tirado, sucio, estropeado. Era difícil llegar a comprender cómo podía afeitarse él mismo si no se prestaba atención a los cortes que normalmente surcaban sus mejillas. Jamás pudo aprender a bailar al compás». Conclusión biotécnica: es dudoso que Beethoven hubiera podido sobrevivir en la era de los cables… Otros más modernos tampoco lo hicieron. Cuenta el compositor Henri Sauguet que Erik Satie había adoptado el teléfono como uno de los peores enemigos del hombre. Nunca hablaba por él, e incluso corría a descolgarlo cuando entraba en casa de sus amigos, como una forma de protegerse y de protegerlos, aunque nunca supo explicar de qué. El loco de Gould habría dicho desde su encierro que Satie estaba para encerrar, teniendo en cuenta que el canadiense podía hacer una llamada a un ser querido durante la madrugada y tenerlo hasta el amanecer monologando, habiendo pasado su interlocutor por varias fases interinas, entre ellas la del sueño, atrapado en aquel arrullo incesante. La misma reacción anafiláctica tenía Charles Ives cuando veía una radio encendida: su deber kantiano era apagarla. Aborrecía su ruido y todo el peligro que el trasto encarnaba en mitad de aquella Arcadia ideal que era su mundo feliz en ausencia de noticias sociopolíticas. Schönberg, por su parte, ponía lo mejor de sí mismo para ocultar a la vista de Alban Berg y Anton Webern sus descubrimientos dodecafónicos, tratando por todos los medios que fueran monoparentales, pero cuando llegaba el momento de amenazar a sus amigos si se acercaban peligrosamente debía hacerlo a mano. Así como aquellos dos exhibían gran soltura para escribir a máquina, Arnold representaba la mismísima inutilidad. Una carta a Berg del 23 de noviembre de 1932 tan sólo tenía escrita a máquina esta primera línea: «Las cartas a máquina son difíciles de terminar. Empezada el 23 la continúo hoy, día 26 [!]». El resto de la carta sigue a mano… 124 Preparado por Patricio Barros