Con frecuencia asumimos que respirar es simplemente el acto inconsciente de dejar entrar y salir aire de los pulmones. Sin embargo, cuando estamos expuestos al esfuerzo físico y la tensión psicológica de cuidar de mamá o papá o de algún familiar, la respiración debe volverse un acto consciente, voluntario y controlado para contrarrestar los efectos nocivos del estrés. Podemos convertir la función básica de respirar en un instrumento poderoso para lograr una respuesta de relajación que nos permita prevenir enfermedades y manejar mejor las dificultades diarias del cuidado de los nuestros.
HealthExperts. SEPTIEMBRE 24 75