Los tratamientos de primera línea son tres familias de fármacos: los ligandos alfa- 2 delta, los inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina como la duloxetina, y los antidepresivos tricíclicos como la amitriptilina.
Un ardor que no cesa, agujas invisibles, corrientes eléctricas sin origen. Así describe la gente el dolor neuropático. Ahora, el mayor estudio internacional hasta la fecha revela cuáles son los tratamientos que realmente ayudan-y cuáles conviene descartar.
Un dolor que afecta a uno de cada diez
El dolor neuropático-aquel que surge de una lesión o disfunción del sistema nervioso, y no de un daño tisular- afecta entre el 7 y el 10 % de la población mundial. Se manifiesta con sensaciones de ardor, pinchazos, alodinia( dolor ante estímulos que normalmente no duelen) e hiperalgesia. Sus causas más frecuentes son la neuropatía periférica diabética, la neuralgia posherpética y el daño nervioso provocado por quimioterapia. A pesar de su alta prevalencia, sigue siendo uno de los grandes retos de la medicina: muchos pacientes no reciben un tratamiento adecuado y su calidad de vida se deteriora de forma significativa.
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MAYO 2026. HealthExperts