Health Experts Magazine Febrero 2026 | Page 77

En México, 13 de los 18 equipos de la primera división de fútbol cuentan con equipos de crioterapia en sus instalaciones. Esta técnica ancestral, utilizada ya por Hipócrates con agua fría y nieve, se ha convertido en una herramienta fundamental para la recuperación deportiva y el tratamiento de lesiones. Pero ¿ cuándo aplicar frío y cuándo calor?

La ciencia detrás del frío terapéutico
La crioterapia consiste en aplicar frío para tratar lesiones agudas, sobrecargas y traumatismos. En el Centro Nacional de Desarrollo de Talentos Deportivos y Alto Rendimiento de la CONADE, especialistas atienden aproximadamente a 80 atletas por prevención y 20 deportistas por lesión mensualmente, utilizando cámaras de aire frío con nitrógeno que alcanzan entre 90 y 130 grados bajo cero.
El mecanismo es fascinante: al aplicar frío, se produce vasoconstricción— el estrechamiento de los vasos sanguíneos— reduciendo la circulación y minimizando la hinchazón. Durante los primeros diez minutos tras una lesión con sangrado, el frío puede detener la hemorragia. Además, el hielo enfría las raíces nerviosas que transmiten señales dolorosas al cerebro, ralentizando estos impulsos y disminuyendo el dolor.
Un efecto crucial es que la crioterapia ralentiza el metabolismo celular y previene la muerte isquémica secundaria: cuando nos lesionamos, las células cercanas sufren disminución del riego sanguíneo que puede causar necrosis. Si aplicamos hielo inmediatamente, evitamos que células adicionales mueran, limitando el área dañada. Los beneficios incluyen recuperación de lesiones deportivas hasta 60 % más rápida y eliminación de ácido láctico.
Formas de aplicación
Para lesiones pequeñas, el criomasaje con un cubito de hielo directamente sobre la piel— moviéndolo constantemente— durante 5 a 15 minutos resulta efectivo. En zonas más amplias, se recomiendan bolsas de hielo durante 15 a 30 minutos. Para manos y pies lesionados, los baños de agua entre 2 y 10 gra-
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