“ La comida y el compartirla son elementos muy importantes en la construcción de la identidad, como individuos y como miembros de una comunidad”.
El declive de una tradición vital
La fragmentación comenzó con la urbanización y digitalización del siglo XX. Los horarios de fábrica, la expansión suburbana y las cenas frente al televisor fueron erosionando gradualmente las reuniones familiares. La revolución digital, acelerada por la pandemia, ha relegado las comidas a“ una necesidad fugaz entre videollamadas y redes sociales”.
Beneficios científicamente comprobados
La investigación demuestra que las comidas sociales estimulan el sistema de endorfinas, activando las mismas vías neurológicas vinculadas a la oxitocina y dopamina, neuroquímicos responsables del vínculo, confianza y placer.
Estudios recientes confirman que las comidas compartidas:
• Reducen soledad, tristeza y angustia emocional en adultos mayores
• Disminuyen síntomas de estrés, ansiedad y depresión en adolescentes
• Proporcionan apoyo emocional y zona de confort contra problemas de salud mental
62
AGOSTO 2025. HealthExperts