En nuestro organismo , existen diversos sistemas o ritmos biológicos que se desarrollan de forma cíclica , regulando las funciones fisiológicas para que se repitan aproximadamente cada 24 horas . El más conocido y estudiado es el ritmo circadiano de sueño , donde la transición entre sueño y vigilia , se asocia fundamentalmente a estímulos de luz . En realidad , es como un gran Reloj , que para que sea lo más exacto posible , deben existir unos sincronizadores externos e internos perfectamente integrados entre sí , ya que cualquier pequeño cambio puede alterar este equilibrio .
En el ritmo circadiano normal , cuando empieza a oscurecer , nuestro cuerpo comienza a aumentar la temperatura corporal periférica y segrega una hormona llamada melatonina , producida por la glándula pineal . Es cuando comenzamos a sentir somnolencia y se produce el sueño durante la noche . A primera hora de la mañana , al exponernos a la luz , caen esos niveles de melatonina endógena , hay mayor nivel de alerta , nos despertamos y comienza la vigilia . A primera hora de la tarde , generalmente después de comer , existe otro pequeño pico de aumento de temperatura y melatonina que es el origen de la siesta .
Para mantener este ritmo , existen unos sincronizadores externos como son los horarios de comida , de trabajo , de rutina social , etc . Pero cualquier cambio en ellos , como trabajos a turnos , viajes largos en avión , cambios de rutina , puede producir una desincronización de nuestro sueño .
No negociable
Hoy en día y cada vez con más frecuencia , nos encontramos enfermedades o trastornos derivados de la alteración del ritmo circadiano . Vivimos en una sociedad que tiende a regirse por patrones más irregulares , con exposición lumínica alta en horarios nocturnos por el uso de ordenadores , LEDS , iPad y móviles y por horarios laborales cambiantes .
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JUNIO 2024 . HealthExperts