Hatun Hillakuy 2008-Hatun Willakuy. Versión abreviada del Informe | Page 475

462 nados durante el conflicto armado interno en cumplimiento de su deber. Asimismo, reconoce de manera especial la contribución al esclarecimiento de hechos y a las denuncias de crímenes y violaciones de los derechos hu- manos por parte de los periodistas que en las provincias declaradas en estado de emergencia cumplieron su deber abnegadamente y en condicio- nes muy adversas. 150. En lo que se refiere a la cobertura y a la línea editorial, la CVR constata que desde inicios de la década de 1980, los medios de comunicación condena- ron la violencia subversiva, aunque con matices según las inclinaciones po- líticas de cada uno. Sin embargo, los medios no tuvieron la misma posición en cuanto a la investigación y a la denuncia de las violaciones de los dere- chos humanos. Reconoce que hubo un valioso y arriesgado trabajo de in- vestigación y denuncia; pero, al mismo tiempo, señala que hubo medios que sostuvieron una posición ambigua e incluso llegaron a avalar la violen- cia arbitraria del Estado. 151. En lo que se refiere al modo de la cobertura realizada, la CVR ha encontra- do que en muchos medios se cayó en una presentación cruda, desconside- rada frente a las víctimas, que no favoreció la reflexión y sensibilización nacional. Forma parte de este problema el racismo implícito en los me- dios, resaltado en el Informe Final. 152. Así pues, en muchos medios, el tema de la violencia subversiva y contrasubversiva no fue tratado de una manera tal que significara un aporte significativo a la pacificación del país. La CVR considera que dos factores condujeron a ese resultado: i) la adopción inopinada de una lógica de la violencia, que terminó por imponer un tratamiento poco sensible de los temas, y ii) la primacía de una lógica comercial, que en los peores casos condujo al sensacionalismo y que se complicó a finales de la década de 1990 con el fenómeno de megacorrupción y compra de medios. S OBRE LAS SECUELAS DEL CONFLICTO ARMADO INTERNO 153. La CVR halla que el conflicto armado interno ha dejado secuelas muy profundas en todos los planos de la vida nacional. La amplitud e intensidad del conflicto acentuaron los graves desequilibrios nacionales, destruyeron el orden democrático, agudizaron la pobreza y profundizaron la desigual- dad, agravaron formas de discriminación y exclusión, debilitaron las redes sociales y emocionales, y propiciaron una cultura de temor y desconfianza. Es necesario, sin embargo, resaltar que, pese a las duras condiciones, hubo personas y poblaciones que resistieron y se esforzaron por la afirmación de una sociedad constructora de la paz y del derecho. 154. La CVR hace notar que el conflicto tuvo como resultado la masiva des- trucción de la infraestructura productiva, y pérdida de capital social y de oportunidades económicas. Los departamentos que lo sufrieron con mayor