Hatun Hillakuy 2008-Hatun Willakuy. Versión abreviada del Informe | Página 474

146. De acuerdo con la tradición del movimiento internacional de derechos humanos, en los primeros años del conflicto los organismos peruanos de- fensores de los derechos humanos centraron su crítica fundamentalmente en el Estado, cuyas acciones se enmarcan dentro de un ordenamiento legal que deben respetar, que es además signatario de tratados internacionales y debe, sobre todo, responder por la seguridad de sus ciudadanos. Sin em- bargo, a mediados de la década de 1980, los organismos que conformaron la CNDDHH establecieron sus diferencias con las organizaciones de fa- chada de los grupos subversivos. 15 Posteriormente, se negaron a defender legalmente a militantes o líderes de dichos grupos e influyeron activa y exitosamente en el movimiento internacional de derechos humanos para que sus organismos incluyan dentro de sus críticas y monitoreo a los gru- pos subversivos, tanto peruanos como de todo el mundo. 147. La CVR ha constatado también que, a diferencia de otros países donde se dieron conflictos armados internos, las organizaciones de víctimas existie- ron en condiciones de debilidad. Ello porque en la mayoría de los casos las víctimas eran campesinos pobres, con poca conciencia de sus derechos, con un difícil acceso a la justicia, con débiles redes sociales y con escasos contactos urbanos. Esta debilidad favoreció la impunidad de los perpetradores de crímenes y violaciones de los derechos humanos. 148. En este contexto, la CVR destaca y reconoce la persistencia de la Asocia- ción Nacional de Familiares de Secuestrados, Detenidos y Desaparecidos del Perú (ANFASEP), conformada en su abrumadora mayoría por mujeres ayacuchanas quechuahablantes de escasos recursos. Aun en los peores momentos, con tenacidad y valentía, dichas mujeres mantuvieron viva la llama de la esperanza en la recuperación de sus seres queridos y en la aplicación de justicia para los responsables de su desaparición. S OBRE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN 149. La CVR constata que a lo largo del conflicto armado interno los medios de comunicación jugaron un papel muy importante. Durante esos años el tra- bajo de investigación periodística fue abundante, valiente y en algunos ca- sos, como el de la masacre de La Cantuta (julio 1992), indispensable para encontrar a los responsables de los crímenes. Muchas veces, en esas inves- tigaciones los periodistas arriesgaron la vida y, desgraciadamente, en va- rias ocasiones la perdieron. La CVR rinde homenaje a los periodistas asesi- 15 Como los llamados «Abogados Democráticos». 461 vencida de que el país tiene con las organizaciones de derechos humanos una deuda de gratitud porque, al ejercer el derecho democrático de fisca- lizar a las fuerzas del orden, contribuyeron a controlar algunos de los aspectos más brutales del conflicto y a ganar para la lucha democrática del pueblo peruano una amplia solidaridad internacional.