Hatun Hillakuy 2008-Hatun Willakuy. Versión abreviada del Informe | Page 391
378
que sus bienes habían sido tomados en posesión por otros, incluso de manera
formal. Ante esto, los nuevos dueños utilizaron una serie de amenazas y
artimañas para mantener la propiedad ilícitamente adquirida, incluso denun-
ciando a los antiguos dueños como terroristas:
Ellos han vuelto a la comunidad de Accomarca y siempre están causando
problemas de terrenos que habían abandonado cuando sus vidas corrían peligro
[...] y ahora pretenden recuperar los terrenos que han sido posesionados por
comuneros de Accomarca [...], estos señores aún no han perdido la conducta de
líderes senderistas, y están atemorizando especialmente con los que tienen algún
tipo de roce. 58
Con el establecimiento del mencionado «muevo orden» la sujeción a las nor-
mas dictadas por los grupos subversivos era incuestionable; en caso de insumi-
sión, los pobladores eran sometidos a amonestaciones, ya sea un castigo físico o
bien hasta la ejecución después de un juicio sumario en presencia de la población.
En este contexto, «los juicios populares que desembocaron en ejecuciones no fue-
ron los únicos asesinatos que cometieron los Comités Populares, sin embargo
fueron los más importantes porque se desarrollaron de forma pública. Son los
que más impactaron y los que más recuerdan los comuneros». 59
Al verse atacadas y violentadas, las comunidades buscaron defenderse usan-
do diversos medios, como la formación de rondas campesinas y nativas por ejem-
plo, o adoptando actitudes religiosas que en algunos lugares se constituyeron en
estrategias para la supervivencia. Las rondas campesinas y nativas eran medios
de protección y resguardo de las comunidades y, a la vez, signos de alianza con
las Fuerzas Armadas. A pesar de existir iniciativas propias de las comunidades
para formar rondas o comités de autodefensa en sus zonas, la mayor parte de las
experiencias recogidas dan cuenta de cierta presión por parte de las Fuerzas Ar-
madas y Policiales para que se constituyan grupos armados desde la sociedad
civil capaces de apoyar y hasta, en algunos casos, reemplazar a estas institucio-
nes en las diversas zonas de conflicto.
R ESQUEBRAJAMIENTO DEL SISTEMA DE REPRESENTACIÓN Y DEL ORDEN JERÁRQUICO
Al desaparecer los líderes tradicionales de las comunidades, básicamente por haber
sido asesinados o porque tuvieron que huir, se interrumpió la transmisión de ese
saber particular que es la conducción de un grupo humano de acuerdo a sus cos-
tumbres, tradiciones e historia. Se desplazó el ejercicio del poder de sus legítimos
poseedores y se usurparon funciones fundamentales, como la administración de
justicia. Ello tuvo como consecuencia, además, que las comunidades perdiesen a
quienes habían sido sus referentes éticos.
Ante este vacío, el aprendizaje de nuevas formas de representación política y
social fue lento. Esto se agravó porque, como se recuerda, los jóvenes varones
58
59
CVR. BDI-I-P68. Notas de campo de entrevista informal a una agricultora de 48 años, Accomarca
(Ayacucho), junio de 2002.
Informe Huancasancos.