Guia Orgullo 16 CR Jun. 2016 | Page 75

75 mundo. Entonces el hombre se irguió para ver mejor a su alrededor y vio por primera vez que la figura sentada frente a las lámparas de luz ámbar era Amintas, su muchachito, su amor… Cayo le extendió una mano para tocarlo pero de inmediato vio sus manos y cuerpo completamente bañando en sangre. Estaba en el suelo encima de una pila de cadáveres frescos de todo tipo. Hombres, mujeres y niños, pero en especial chicos y chicas jóvenes, aparentes esclavos que había topado con la ira de su señor o señora y ahora dormitaban el sueño perpetuo del Hades. Pero no eran solo cuerpos dispuestos al azar. El Erastés vio como la mayoría estaban destripados y sus vísceras, principalmente los intestinos, colgaban de ganchos y pasaban por encimas de salientes en las paredes para conformar la extensa red de pescadores que había visto antes. Siguió con la vista este entramado de carne humana y finalmente dio en nódulo del mismo, en el centro de la tela de araña: todos los intestinos salían o volvían al cuerpo de Amintas, sentado en el centro como una estatua de piedra sobre un trono del mismo material. Las ropas rojas cubrían la mayor parte del torso del chico, pero Cayo sabía que si miraba dentro, encontraría que su muchacho había sido limpiamente destripado, igual que las demás sombras en este sótano de sangre. Y de repente, un ruido desde arriba, desde el piso superior. Cayo volteó la mirada hacia el techo de e