Guia Orgullo 16 CR Jun. 2016 | Page 61

61 Soy el resultado de las putas que se han atrevido a ser, a ser lo que en este planeta cada vez con menos árboles, pero con muchos más cúmulos de dinero y automóviles, es apenas y medianamente cuerdo: ser putas feministas. Una posición jodida, porque decir puta y feminismo en conjunto sin hablar de acceso es imposible. Hoy estoy entre dolida, con miedo, anonadada y bestialmente silenciosa. Porque pienso en la palabra “MASACRE” y después de los 50 y tantos muertos en un bar gay con fiesta latina en Orlando, Estados Unidos, a un montón de maricas racializadas, nos mataron, las mataron. Por la chica que violaron 30 y tantos hombres en Brasil, ahí también nos violaron, la violaron. ¿Y cómo no pensar que esta también es una masacre? Y cómo no pensar que en 7 años en Honduras alguna noticia dice que son ya más de 200 las personas que han matado, personas LGBT, que han matado por ser LGBT visibles; porque ahí también los mataron, nos mataron. Cómo no pensar en las muertes que no tienen nombre, ni país, ni prensa, ni ganas, ni historia, cómo no pensar en los países que ser gay, lesbiana, trans, bisexual es ilegal, cómo no pensar en Jamaica y las “Reinas de la calle” que viven en una alcantarilla. Porque la palabra masacre cada vez más toma otros sentidos. Cuando veo tan lejos pienso en lo cercano, como un mensaje en Facebook de un puto que me escribe y me dice textualmente: “vi que estás hablando de culear por plata, de ser puto, no entendí tu artículo, muy pocas cosas, pero lo que entendí me gustó, soy puto, y tengo sida”, haciendo referencia a un artículo en el que yo renegaba de la invasión de gente a nuestros espacios donde ejercemos la puteada, y cómo no pensar que eso es una “masacre” al cuerpo de los putos. Pero vamos, debe haber algo que me motiva aún más a escribir y es que, no se puede hablar de la prostitución siendo puto tan poéticamente, sin mencionar las violencias, sin que cueste que nos traguen, sin ser inkómodas. Porque pienso que en la ocasión número 5 que me violaron perdí la cuenta y en el último intento estallo en lágrimas revueltas en risas con la mujer que más amo, porque definitivamente una aprende a naturalizar esas violencias, porque hay cuerpos que importan y otros. Cómo no pensar en el puto de Lion que conocí hace varios años y se suicidó porque no encontró el amor, ni en mí, ni en la familia que lo tiró a la calle, ni en los amigos que nunca tuvo, ni en el dios al que tanto le rezó, ni en la madre que lo parió y mucho menos en el padre que le engendró. Porque ahí tampoco nos amamos, ni nos dejaron amar. Porque a un puto que no es mi amigo hace unas dos semanas un cliente lo subió al auto y aparecieron dos más atrás, lo violaron, él me cuenta que fue una doble penetración en algún punto del calvario. Porque ahí también nos violaron, ahí también lo violaron. Porque salir a marchar, hablar, medio escribir o atragantarse el gañote sea por una PUTA REVOLUCIÓN.