Guia Orgullo 16 CR Jun. 2016 | Page 40

40 HISTORIAS PARA SER CONTADAS Por Uriel Quesada El activismo toma muchas formas. Una que para mí es muy cercana es la preservación de la historia de los movimientos LGBTQ, pues incluso en un país como Estados Unidos –donde vivo desde hace casi 20 años– hay grupos cuya importancia no ha sido debidamente reconocida. Por esa razón, en el año 2009 me uní a un proyecto de rescate de la historia de los activistas LGBTQ de origen hispano. Quienes tomaron el primer paso fueron dos amigos muy queridos: el sociólogo puertorriqueño Salvador Vidal-Ortiz y la activista méxico-americana Letitia Gómez. El reto era buscar a los fundadores, aquellas personas que entre finales de los años setenta y principios del dos mil crearon organizaciones y dedicaron su vida a la visibilidad y a la defensa de los derechos de los latinos LGBTQ. El proyecto nos tomó casi seis años, pues implicó trabajar con un grupo de personas muy diverso, que además estaban desperdigadas por todo el país, incluyendo Puerto Rico. Nuestro método de trabajo se basó en historias de vida (oral histories), y narrativas personales. Este método correspondía a un propósito muy claro: ayudar a cada uno de los activistas a contar su propia historia, desde su punto de vista y a partir de experiencias muy concretas: orígenes, momento en que se tiene conciencia de la orientación sexual, primeras experiencias de activismo, activismo en las comunidades LGBTQ latinas y legado. De más de treinta personas convocadas quedaron al final catorce, incluyendo una mujer trans de Cuba, parte del grupo fundador