GUIA DIDACTICA DE LA SHOA 27 de enero de 2014 | Page 29

en las empresas judías independientes, esto es, en las miles de pequeñas tiendas existentes y en unas cuantas empresas importantes que podían ser tratadas como grandes empresas. La maquinaria expropiatoria nazi estableció entonces el destino de las empresas definidas como judías: Liquidación: la empresa simplemente dejaba de existir. Arianización: la empresa era comprada por una empresa alemana. A su vez, las arianizaciones se ajustaron a dos modelos de transmisión de las propiedades en dos períodos consecutivos: Arianizaciones voluntarias: transmisiones de empresas realizadas mediante acuerdos voluntarios entre vendedores judíos y compradores alemanes, las cuales se desarrollaron entre enero de 1933 y noviembre de 1938. En la práctica, estas transmisiones fueron confiscaciones parciales de los bienes de los judíos, pues la presión ejercida sobre ellos para la venta implicaba de hecho una importante mengua en la compensación económica por la transmisión efectuada. Arianizaciones forzosas: transmisiones de empresas fruto del cumplimiento de órdenes ministeriales por las cuales se obligaba a los judíos a vender sus propiedades. Se llevaron a cabo a partir de noviembre de 1938. En estas transmisiones, el propietario judío estaba representado por un compromisario alemán, es decir, ambas partes de las negociaciones eran alemanas. La eliminación de la estructura empresarial judía Las arianizaciones voluntarias habían acentuado el poder de empresas alemanas ya de por sí poderosas. El resto de la estructura autónoma y empresarial de los judíos residentes en Alemania y en los territorios anexados en 1938 (Austria y los Sudetes) fue eliminada por la burocracia ministerial mediante cinco decretos consecutivos. Los tres primeros decretos fueron directamente preceptos de liquidación de las empresas judías. Bajo los términos de estas leyes Expropiación 27