¿Esto significa que los chicos y chicas estuvieron aprendiendo a cocinar en la escuela? No, o al menos todavía no (no podemos descartar del todo esa idea!).
Significa que fueron adquiriendo habilidades resolutivas que les permitieron aprender diferentes procedimientos: desde encender la tablet para poder trabajar con ella hasta realizar una producción audiovisual para fomentar la lectura entre sus pares y la comunidad en general. Todo el contenido de esta revista fue producto de ese proceso de aprendizaje aún no acabado.
Ellos siguen y seguirán aprendiendo a comunicarse en diferentes lenguajes e idiomas; a trabajar en forma colaborativa para dar soluciones a los problemas que hoy y en un futuro se les presenten; siempre recurriendo y desarrollando su creatividad. Está en nosotros, los adultos que acompañamos sus trayectorias de aprendizaje, el proporcionarles las situaciones y los desafíos necesarios para que continúen creciendo hasta el máximo de su potencial.
Ya para ir cerrando este espacio, compartimos con Uds el primer tutorial realizado este año por los chicos de 3° grado. Los invitamos a verlo y a probar (y comprobar) cuántos avioncitos de papel consiguen armar.