Fundamentos de la Inv. Cualitativa | Page 256

LECTURAS COMPLEMENTARIAS se constituyen en el eje que abarca gran parte del barrio Guayaquil y cuyos límites son la Avenida del Ferrocarril y San Juan, que se imponen como fronteras físicas, que marcan el espacio y determinan un adentro y un afuera; hacia el noroccidente no hay fronteras claras, el territorio se diluye perdiéndose y encontrándose con otros territorios del centro de la ciudad. • En Sucre, entre Maracaibo y La Playa, emerge en la noche otro territorio de los menores de la calle que se constituye en sitio de dormitorio para unos pocos y lugar de encuentro para todos; los amplios aleros que cubren gran parte de las aceras les permiten protegerse de la intemperie; en este espacio los menores comparten alimentos, juegos y charlas con los adultos, a la vez que obtienen protección de éstos. Esa dinámica propicia un ambiente festivo y hace del lugar más que un sitio de dormitorio, un parche donde no hay fronteras claras. La permanencia en el lugar está determinada por la dinámica del grupo, del contexto y de los agentes externos que ejercen control sobre el espacio. Esta es una territorialidad que se reduce a una cuadra y sus fronteras no están muy definidas. • Barrio Triste es un territorio con dos temporalidades diferentes: en el día, los menores –en compañía de adultos– habitan las "Cuevas" y durante la noche se apropian de las calles del sector. • Los alrededores del patio de Bosconia constituyen otro territorio apropiado por los menores para estar, dormir, tener acceso al Patio y guardar sus pertenencias. El centro del sector es el Patio y las fronteras están claramente definidas por las aceras apropiadas para establecer las camadas y los parches. • El Patio de Don Bosco es un lugar del que se apropian los menores durante el día para satisfacer sus necesidades básicas. Los menores en la calle se apropian de espacios y construyen territorios de acuerdo con la actividad laboral que desarrollan: El menor trabajador de la plaza minorista se ubica en puntos estratégicos como las entradas principales y los corredores centrales de la plaza; grupos de cinco o diez ocupan un mismo espacio, lo defienden y respetan, allí esperan a los usuarios de sus servicios, interactúan con sus compañeros, juegan, conversan y tejen lazos de amistad y solidaridad. De este modo definen pequeñas territorialidades con cierta exclusividad, puesto que son espacios asignados y respetados. Pero en general, toda la plaza y sus alrededores se constituyen en un solo territorio donde se desenvuelven los menores que trabajan allí. 256