Fundamentos de la Inv. Cualitativa | Page 239

LECTURAS COMPLEMENTARIAS interpretación de significado se llenan y matizan con recuerdos de lo que se ha dicho y anticipaciones de lo que aún se dirá. Cada uno de esos Actos puede a su vez enfocarse en forma retrospectiva y ser analizado como una unidad en sí mismo. El significado del discurso del hablante consiste para él y para su oyente en sus frases individuales, y éstas, a su vez, en sus palabras componentes a medida que surgen unas después de otras. Las frases sirven para ambos como contextos significativos de las palabras, y todo el discurso como contexto significativo de las frases separadas. La comprensión de los actos conscientes de otra persona que está comunicándose por medio de signos no difiere, en principio, de la comprensión de sus otros Actos (apartado 22). Tal como ocurre con estos últimos, la comprensión de los signos se produce en el modo de la simultaneidad o casi-simultaneidad. El intérprete se pone en el lugar de la otra persona e imagina que él mismo selecciona y utiliza los signos. Interpreta el significado subjetivo de la otra persona como si le perteneciera. En ese proceso extrae elementos de todo su conocimiento personal del hablante, especialmente de las maneras y hábitos con que este último se expresa. Tal conocimiento personal continúa construyéndose en el curso de una conversación. El mismo proceso ocurre en la mente del hablante. Sus palabras serán seleccionadas con vistas a que las entienda su oyente. Y el significado que el hablante trata de hacer comprender no será sólo significado objetivo, pues él intenta también comunicar su actitud personal. Esbozará su propósito comunicativo en el tiempo futuro perfecto, tal como lo hace con el proyecto de cualquier otro acto. Su elección de las palabras dependerá de los hábitos que se ha construido al interpretar las palabras de otros, pero también estará influída, por supuesto, por su conocimiento del oyente. Sin embargo, si el hablante está enfocando su atención en lo que ocurre en la mente del oyente, su conocimiento de este último es aún totalmente incierto. Sólo puede estimar cuánto está realmente comprendiendo aquél. Tal estimación es necesariamente vaga, en especial si se considera el hecho de que la interpretación del oyente es siempre subsiguiente a la elección de las palabras y cumple o deja de cumplir el proyecto del hablante al establecer su elección. El oyente está en una posición distinta. Para él el establecimiento efectivo del significado de las palabras ya ha ocurrido. Puede comenzar con el significado objetivo 239