LECTURAS COMPLEMENTARIAS
por lo tanto,esencialmente subjetivo y se limita en principio a la autointerpretación de la
persona que experimenta la vivencia a interpretar. Al estar constituido dentro de la corriente
única de conciencia de cada individuo, es esencialmente inaccesible a todos los demás
individuos.
Parecería que estas conclusiones llevaran a la negación de la posibilidad de una sociología
comprensiva y, más aún, a negar que alguien pueda llegar a comprender la experiencia de
otra persona. Pero este no es de ninguna manera el caso. No estamos afirmando que las
vivencias de otro permanezcan inaccesibles en principio para mí ni que carezcan para mí
de significado. Más bien, la cuestión reside en que el significado que doy a las vivencias
de otro no puede ser exactamente el mismo que el significado que les da el otro cuando
procede a interpretarlas.
Para aclarar la distinción entre los dos tipos de significado implicados, es decir, entre la
autoexplicación y la interpretación de la experiencia de la otra persona, pidamos ayuda a
una conocida distinción de Husserl:
Por actos inmanentemente dirigidos o, para expresarlo de un modo más
general, por vivencias intencionales inmanentemente relacionadas,
entendemos aquellos actos que están esencialmente constituidos de modo
que sus objetos intencionales, cuanto existen, pertenecen a la misma
corriente de vivencias que ellos mismos... Las vivencias intencionales para
las cuales esto no vale son las trascendentemente dirigidas, como por
ejemplo todos los actos dirigidos... hacia las vivencias intencionales de
otros yoes con sus corrientes de vivencias8.
No hace falta decir que no sólo son trascendentes los actos intencionales dirigidos a la
corriente de conciencia de otra persona, sino que entran en la misma clase mis vivencias
del cuerpo de otra persona, de mi propio cuerpo de mí mismo como una unidad psicofísica.
Nos enfrentamos así inmediatamente con la cuestión del carácter específico de esa subclase
de Actos trascendentes que se dirigen hacia las vivencias de otra persona. Podríamos
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Ideen , P. 68 [T.I., pág. 124].
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