Fisonomía de las Transformaciones Cuentos Séptimos ok | Page 97
- Al grano Monk - Replicó Black.
Pasaron algunos minutos de silencio, sin hacer ningún tipo de sonido o movimiento
por parte de ambos, hasta que Monk sacó de su bolsillo dos sobres; uno de ellos
era color beige sellado con cera y un símbolo extraño, el otro en cambio era blanco
y portaba el mismo símbolo que el anterior sobre, pero este en diferencia ya había
sido abierto y leído por Monk.
-¿Qué es esto?- pregunto Black.
-son algunas de las cartas que he estado recibiendo en los últimos meses, no sé
de donde provengan, ni quien las escriba, pero ya estoy algo alterado y asustado
con el recibimiento de estas y quiero pedirle un favor antes de irme, lea las 2
cartas que le he traído, sinceramente necesito que me ayude a solucionar esta
inquietud de saber, quién las ha estado enviando y con qué propósito lo hace, ah y
algo más, tenga en claro que esto es un secreto y será mejor para los dos que lo
siga siendo.
Monk se levantó de su silla, le dio la mano a Black y sin pronunciar una palabra
más, se dirigió hasta la puerta y salió del despacho dejando todo en un ambiente
de preocupación y suspenso. Black al ver la situación en la que se encontraba,
guardó las cartas en el segundo cajón de su escritorio. Se levantó y caminó hasta
su ventana, viendo como el Dr. Monk abandonaba su casa acompañado por el
mayordomo y en el preciso instante en el que Monk cruzaba la calle, un auto azul
celeste de placa no muy clara lo arroyó, dejándolo casi muerto y el mayordomo sin
pensarlo dos veces fue a pedir ayuda al policía más cercano. Black estaba perplejo
por el suceso y lo único que pudo hacer ante esta situación, fue dejar caer su
cuerpo contra el suelo, sin ninguna movilidad hasta quedarse dormido sin darse
por enterado lo que sucedía a su alrededor.
A la mañana siguiente Black despertó sin recordar mucho de lo sucedido del día
anterior y de inmediato llamó a su mayordomo. Pasaron varios minutos y este no
aparecía. Black un poco enojado se levantó, abrió la puerta y bajó al primer piso
en busca de Agustín, al no encontrarlo fue a revisar su buzón, en el cual encontró
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