psicología | fama
Las vacaciones llegaron a su fin y con ello quedaron atrás las horas extra frente al televisor, las dormidas tarde, y las largas horas de juego. Los niños regresaron a clases y los hábitos de la familia cambian para acomodarse a esta nueva realidad.
DÍAS PREVIOS
Acostarse y levantarse más temprano para ajustar el ciclo de sueño. Disminuir las horas de juego y variar las actividades de manera que los niños estén más relajados. Generar espacios para hablar de lo que implica volver a clases, centrándose en lo positivo, y anticipando las posibles dificultades que puedan presentarse. Retomar la alimentación saludable para que los niños tengan la energía necesaria para sus actividades. Hacer un ritual de preparación de los útiles, la mochila y la prueba del uniforme. Acompañar a los más chicos en los preparativos y dedicarles el tiempo necesario para que adquieran la costumbre de responsabilizarse por sus cosas. tiempo a desayunar para adquirir la costumbre y que comiencen la jornada con energía.
Los juegos y las largas jornadas bajo el sol se reducen considerablemente y gran parte de esa energía se vuelca ahora a horas de clases y de estudio. Es bueno bajar las revoluciones y co- menzar a focalizarse en el año entrante.
Primeras experiencias
Cuando un niño va por primera vez al jardín o la escuela el miedo es un sentimiento normal y frecuente. Las personas, actividades y espacios resultan extraños y hay que tomarse el tiempo necesario para explicar qué significa ir allí y qué es lo que el niño debe esperar de dicho ámbito.
En esa línea, en caso de advertir que el regreso a clases está asociado a sentimientos negativos, sea cual sea la situación que la genere, lo importante es advertirlas, hablar con ellos, y procurar tranquilizarlos para que la vuelta se asocie a algo positivo y agradable, más allá de exigencias y disciplina.
Es importante permitirles expresar sus expectativas y aprehensiones, orientándolas hacia una visión tranquilizadora, sin desconformarlos ni tratar de desestimar sus opiniones.
Alertas
Otro aspecto importante vinculado al comienzo de clases es la necesidad de estar atentos a cualquier cambio de conducta o actitud, ya que estos pueden evidenciar problemas que se estén suscitando en el ámbito escolar. Al respecto, cabe señalar la importancia de darles la confianza necesaria para que ellos expresen lo que les está pasando, evitando las críticas y tomando siempre en cuenta que sus problemas son para ellos tan importantes como para nosotros son los nuestros.
En definitiva, lo elemental es ayudarlos y orientarlos en lo que necesiten, estimularlos y felicitarlos frente a sus éxitos y ayudarlos a corregir sus errores para que aprendan de ellos en el más amplio sentido de la palabra.
59