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UNICiências, v.6, 2002 De similar envergadura serían los simbólicos, diferentes códigos que organizan en “sistemas de signos los saberes apren- didos, proporcionando a los miembros de un grupo un reperto- rio particular de significaciones” (MONTERO, ALONSO e RIERA, 1998, p. 20); y los de conocimiento, como son las expe- riencias asimiladas y sistematizadas que se elaboran, acumulan y transmiten de generación en generación, y en el marco de las cuales se generan o incorporan nuevos conocimientos. No en último lugar, encontramos los materiales, y las formas de orga- nización peculiares que asumen los grupos humanos. Encontramos en este instante otra contradicción en la educación ciudadana. Esta contradicción se encuentra entre su papel como facilitadora de la asimilación de nuevas reali- dades externas al individuo y como factor potenciador de la resistencia cultural frente a las tendencias homogeneizantes de la invasión cultural. ¿Cómo mantener, reforzar y enriquecer a través de la educación ciudadana la identidad cultural, en estas circuns- tancias de realidad globalizadora? – Alertando contra la promoción y asimilación acrítica de las prácticas culturales hegemónicas. – Estimulando y propiciando la creación de “zonas de resistencia”, fortaleciendo las huellas persistentes de nuestra nacionalidad y estimulando el “descubrir” la identidad hun- dida en las raíces de nuestro pueblo. Recordemos la idea mar- tiana que solo se aprende perfectamente lo que se descubre. – Dirigiendo nuestro proyecto educativo con los plexos populares de nuestras masas ciudadanas, a la creación de me- canismos que permanentemente generen y reconstruyan las formas culturales autóctonas, para luego interrelacionarnos con el resto del mundo sin que éste nos avasalle. – Posibilitando la conformación de movimientos socia- les en ese sentido, cuya unidad de acción sea la solidaridad y la estimulación al sentimiento de pertenencia a la nacionali- dad, utilizando como epicentro articulador de los lazos y vín- culos, al espacio mediador del barrio popular. 18