generalmente se recomienda que tu última comida suceda al menos 3 horas antes de irte a dormir, ya que esto va a permitir que hagas digestión antes de dormir y que no tengas problemas para dormir suficientes horas y con buena calidad.
Cuando duermes mal, tu cuerpo y tu cerebro no logran recuperarse y repararse, y es por esto que debes elegir bien tus horas para comer.
Elige una dieta saludable“ Al elegir alimentos ricos en nutrientes, literalmente puedes activar genes que promueven la salud y la longevidad, y al mismo tiempo desactivar genes que contribuyen a las enfermedades.
Los expertos dicen que hay que llevar una alimentación que sea principalmente a base de plantas, rica en nutrientes( en proteína, en grasas saludables, granos enteros, frutas y vegetales), baja en azúcares,
grasas saturadas y en alimentos procesados. Evita comer en exceso Comer en exceso conduce al aumento de peso, y eso también puede afectar tu longevidad, ya que puede estar conectado con un mayor riesgo de enfermedades, como la Diabetes Tipo 2, las enfermedades cardiacas y más.
No te olvides de la hidratación Es especialmente importante enfocarte en la hidratación por la mañana, ya que estamos un poco deshidratados después de 8 horas de sueño en las que no consumimos nada. Pero también hay que mantener una hidratación adecuada a lo largo del día, esto porque la deshidratación afecta la claridad mental, a la falta de energía y a los dolores de cabeza, además de que el cuerpo necesita estar bien hidratado para cumplir sus funciones, e incluso es algo que impacta tu apariencia física.
ENVIDIA MAGAZINE 15