Buena alimentación antes de irse a la ESCUELA
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Las consecuencias de saltarse el desayuno pueden ser tanto físicas como psíquicas. No es recomendable que los niños asistan a clase con decaimiento, falta de concentración y mal humor, debido al déficit de glucosa que produce el ayuno. Hay que recordar de nuevo que a primera hora de la mañana el organismo lleva ya entre 8 y 10 horas sin recibir ningún alimento. La falta de glucosa empuja a nuestro cuerpo a quemar otras reservas energéticas, lo que causa múltiples alteraciones en el normal funcionamiento orgánico. En edades escolares, esto condiciona el aprendizaje y acarrea un descenso del rendimiento, ya que la capacidad de locución o expresión, de memoria, de creatividad y de resolución de problemas quedan particularmente afectadas.
El desayuno ha sido tradicionalmente una comida ligera. Hace décadas en las zonas rurales realizaban un desayuno poco abundante antes de comenzar las tareas del campo, pero el almuerzo completaba entonces la necesidad del organismo de nutrientes.
Hoy, sin embargo, muchas personas consideran que han desayunado tras haber tomado únicamente café, jugo y pan, lo que dista de las recomendaciones de dieta equilibrada. Además, para muchos, el almuerzo brilla por su ausencia debido a los rígidos horarios laborales, por lo que el desayuno debe ser el aliado para afrontar el día con el depósito lleno de glucosa, nuestro combustible energético.
Un desayuno equilibrado contribuye a un reparto más armónico de las calorías a lo largo del día y proporciona, además, una ración de seguridad de muchos nutrientes especialmente importantes en el periodo escolar, época de crecimiento y desarrollo. A pesar de que uno de cada dos adultos reconoce los beneficios de un buen desayuno para comenzar adecuadamente el día, por ejemplo en Europa, 7 millones de niños acuden al colegio cada mañana sin desayunar; también se ha documentado que la alimentación que efectúan gran parte de los niños y adolescentes a primera hora de la mañana contiene un aporte calórico inferior a lo recomendado. Esto, o no desayunar, genera un desequilibrio de sus hábitos alimentarios y, en consecuencia, de su estado nutricional.
ANALIS INFORMATIVO