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mercado latino | ENERO 2019
Por tanto, no es sólo una
muestra gastronómica sino una
exposición sobre la crueldad
humana. Los visitantes deben
reflexionar sobre ello, dice Samuel
West, mientras deambula entre los
distintos alimentos y anima a tocar,
oler y probar. ¿Qué comemos en
realidad? ¿De dónde viene? ¿Qué
consecuencias tienen nuestros
hábitos alimenticios para el medio
ambiente?
Está claro que la humanidad
tiene que reducir su producción de
carne, coinciden West y su compa-
ñero Andreas Ahrens, quienes pro-
El cuy es
uno de los
platos mбs
famosos de
Perú. Se come
a la parrilla,
ahumado o
frito. Foto:
The disgusting
food museum
desde la vecina Gotemburgo para
oler el surströmming, una espe-
cialidad de la gastronomía sueca
que consiste en arenque del Mar
Báltico fermentado. "Hasta ahora
sólo lo conocíamos de vídeos en
YouTube y queríamos comprobar
si aguantaríamos el olor", explican.
La exposición de estas cruelda-
des culinarias es mucho más que
un desafío olfativo. "Si sólo mos-
tráramos comida asquerosa esto
sería una exposición para freakis
bastante parcial", dice el comisario
Samuel West. De cada plato se
explica también algo sobre su his-
toria o elaboración. Por ejemplo,
para hacer el licor habushu de Ja-
pón, que tiene dentro una serpien-
te, se enfría el animal, se destripa y
se cose. Si después se sumerge en
vino, muere rápidamente en una
postura agresiva.
Sopa de cabeza y patas de oveja.