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mercado latino | ENERO 2019
tan. He participado en limpiezas
voluntarias alrededor de nuestra
estación de tren, labor que involu-
cró el sacar con pinzas pequeños
trozos de papel desde la tierra o
recolectar colillas de cigarrillos que
se arrojan detrás de los arbustos
porque no había basura más gran-
de para recoger en las veredas.
Pero tenga en cuenta que estas
son actividades predominantemen-
te de grupo (o de equipo), realiza-
das en espacios públicos. Las per-
sonas individualmente se adhieren
a varios niveles, y hasta subniveles,
de higiene en sus propias vidas.
Japón, como en cualquier otra
parte del mundo, tiene su cuota
de actividades singulares. El país
es simplemente mejor, tal vez, en
el combate contra la delincuencia.
Los empleadores ordenan que
su personal use uniformes y se
adhieran a estrictos estándares
de aseo personal que parecerían
demasiado estrictos, incluso discri-
minatorios en otros países (la lon-
gitud del cabello, color del pelo,
aplicación del maquillaje, etc.). Los
modales en los trenes están refor-
zados con carteles y anuncios de
servicio público. Estas estrategias
están destinadas a garantizar que
las formas desordenadas de indivi-
duos no se introduzcan en el lugar
de trabajo o en el sector público,
al mismo tiempo que desalientan
la degradación general de los
estándares de la sociedad. Pero
esta conducta no necesariamente
se extiende a la vida privada de las
personas. Sin embargo, al regresar
a casa, todos son libres de actuar
como les venga en gana o como
sientan que es apropiado. Estoy
segura de que después del trabajo
muchas personas regresan a sus
felices hogares que son modelos
pero ... de un desorden completo.
En Japón, esta delineación entre
el espacio público y el privado
es muy fuerte. También existen
muchas áreas llamadas grises (ni
blanco ni negro, no es claro). Los
Minshuku (posadas japonesas),
por ejemplo, puede ser un lugar
desordenado y sucio, especialmen-
te en el campo, porque aunque el
alojamiento está abierto al público,
la familia también vive allí, por lo
que aparte de ser público tam-
bién es un espacio privado. Como
resultado, a diferencia de un hotel,
estará sujeto a los propios están-
dares de saneamiento de la familia.
Incluso en un minshuku limpio, te
reto a echar un vistazo a la cocina.
El área de la cocina (en el que no