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104 mercado latino | ENERO 2019 Comer tarde en la comida principal, en la del mediodía, que supone un 45% de la energía del día, es una entrada masiva de energía y la bacteria se adapta y esa adaptación, cuando es muy tarde, puede asociarse con problemas metabólicos. EFE/Emilio Naranjo turnos que los de nuestros abue- los, han hecho que se retrase la llegada de la oscuridad y por tanto la secreción de melatonina, algo que puede producir retraso en el inicio del sueño, y alteraciones en nuestros ritmos circadianos. El cambio de la noche al día y viceversa incide en nuestro reloj biológico y envía una señal a la glándula pineal, situada en el ce- rebro, para que produzca melato- nina cada 24 horas, explica a Efe el doctor Darío Acuña Castroviejo, especialista en el estudio de la melatonina y director del Instituto Internacional de la Melatonina (Ii- MEL) de la Universidad de Grana- da (Andalucía, sur de España). La producción de melatonina empieza a aumentar cuando se inicia la disminución de luz am- biental y alcanza un pico máximo entre las 2.00 y las 4.00 horas en la mayoría de nosotros. Es lo que se denomina ritmo circadiano de la melatonina. Tomar fármacos con concentra- ción de melatonina, bajo pres- cripción facultativa, es uno de los tratamientos para regular el sueño. “La melatonina está aconsejada sobre todo para inducir al sueño, pero si eres de los que te despier- tas de madrugada y no puedes volver a dormir, ahí la melatonina tiene menos efecto”, explica la doctora Marta Garaulet. Según la investigadora, la mela- tonina es eficaz si se toma dos horas y media después de haber cenado (ya que puede interferir con la comi- da) y media hora antes de iniciar el sueño y con la luz apagada. Otro de los proyectos en los que está inmerso el equipo de Marta Garaulet, financiado por el “Natio- nal Institute of Health” del Gobier- no norteamericano y que realiza la Universidad de Murcia, trata de estudiar a qué personas les afecta cenar tarde en cuanto al azúcar en sangre, a su metabolismo, y como consecuencia al peso corporal. En este estudio realizado junto con los investigadores Richa Sa- xena y Frank Scheer de la Univer- sidad de Harvard, para el que se están reclutando mil personas que cenan tarde, “estamos observan- do que la genética juega un papel crucial en el efecto de la cena tar- día sobre nuestro metabolismo”, concluye la experta. Por Ana Soteras. EFE-REPORTAJES. Derechos de publicación adquiridos por Mercado Latino.