En la Ruta Del Titiritero 08 | Page 76

Rafael Santacruz. ¡Me contestó que él lo había confeccionado por encargo! Esa rara condición del títere de parecerse físicamente -y tal vez en alma- a su titiritero creador, no deja de sorprenderme gratamente. Cada artista está marcado de manera persistente, indeleble, por otros creadores otras imágenes, otras influencias estéticas. Al cuestionarle sobre ello, el maestro me confiesa: “Es muy complicado hablar de influencias, pero creo que son teatrales, musicales y mímicas. No sólo de titiriteros. Sin embargo, puedo declarar mi admiración a La Trouppe, a Marionetas de la Esquina, Teatro Muff, Carlos Converso, Los Hermanos Rincón, Los Hermanos Flores y sus marionetas, Luis Ma. Pescetti, los personajes y canciones de 31 Minutos, (de manera personal yo crecí bajo el cuidado nocturno de Topo Gigio), Grupo 55, Charles Chaplin y un sinfín de grupos e individuos que sería una pena no mencionarlos en esta lista interminable… Quizá lo que marcó mi verdadero interés en los títeres del mundo, fue el tener en mis manos el acervo de la Compañía de Autómatas “Rosete Aranda”, de Huamantla, Tlaxcala, México, mismo que ha sido protegido por el INBA. Cuando trabajaba en la Coordinación Nacional de Teatro, nos solicitaron el traslado y revisión de más de cuatrocientas marionetas (la mayoría de la colección “Rosete Aranda”), para identificar cuáles debían ser restauradas y cuáles empacadas celosamente hasta contar con un espacio adecuado.” Sobre este tema, he de decir a los numerosos lectores que nos siguen allende el mar, que la colección “Rosete Aranda” es de una exquisitez de factura inimaginable, y ruego busquen sus fotos y documentos en la red. La estética depuradísima, la minuciosidad de elaboración de cada figura y sus rasgos de caracterización, así como los de la colección “Espinal”, hacen de estos títeres una pieza invaluable del Patrimonio de la Humanidad. En la Ciudad de Puebla de los Ángeles, México, tuve ocasión de visitar hace un par de años, junto a la titiritera Rocío Juárez, Huamantleca, dos exposiciones cuidadísimas de estos muñecos. Y Armando Gómez Peña, pintor, me invitó a los talleres de restauración del INBA donde el equipo al cual pertenecía remendaba, pegaba, pintaba, realzaba marionetas envejecidas, para una próxima gira del tesoro mexicano a España. Por tanto, estoy de acuerdo con el maestro Santacruz cuando coincide en que el impulso a su carrera dentro del Teatro de Títeres, fue justo cuando tuvo en sus manos esas exquisiteces de la creación humana. V. -¿Qué es para Santacruz Langagne un objeto animado? 75