Para calmar el miedo de Nico su madre lo abrazo y le dijo: También la
noche tiene luz, lo acercó a la ventana y le mostró la luna. Lo acostó
en su cama, lo tapó muy bien y le cantó un arrullo. Nico se quedó
dormido y soñó que la luna lo invitaba a volar por el espacio con su
osito de peluche que se llamaba Pupi
La luna los llevó hasta el Planeta Rojo. La Luna se fue. De Pronto
apareció un ejército de seres extraños todos rojos con uniforme
espacial; al ver a Nico y a Popi lo empezaron a perseguir y atacar con
sus aguijones
Nico se comunicó con la luna a través de un botón que ella le había
puesto en su pijama cerca de su corazón. La Luna le dijo que no
tuviera miedo que él era muy valiente solo que no lo sabía. De
pronto, al ser atacado Nico descubrió que él y Popi podían volar; se
elevaron y el pica pica se estrelló sobre una roca y estropeó su
aguijón. Nico y Popi se rieron y todos los moscos se desmayaron
La luna les explicó que esos seres malos No soportan la risa de los
niños. Nico y Popi ya estaban muy cansados así que la luna los
regresó a casa. A la mañana siguiente Nico le contó a su mamá su
sueño: -Mami ¿Tú crees que la risa de los niños pueda vencer a los
malos? Yo creo que sí contestó la madre y colorín colorado este
cuento se ha acabado.
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