No recuerdo quizás un poco más de un año o quizás menos de un año, no
lo recuerdo bien
-
¿Y porque dejaste esa compañía?
Pues a lo mejor por bruto, cuando uno es joven es uno muy soberbio como
para saber valorar con quién se relaciona uno, yo no sabía quién era Don
Pepe Díaz y ni como saberlo, no había mucha información en esos años
sobre los títeres, al menos no tan a la mano, Mi pasión en ese entonces
era el teatro, mi pasión estaba en la formación de actores, Stanislavski y
Grotowski eran mis héroes máximos, mis gurudangas como dice
Jodorowski, y entonces ¿qué eran los muñequitos guiñol ante el gran
universo del teatro?
¿Entonces porque deciden formar una compañía de Títeres, si su
mundo eran el teatro y la plástica?
Como te dije anteriormente, me sorprendió la magia de esos espectáculos
del Guiñol Tradicional, me sorprendían como esas historias tan sencillas
divirtieran tanto a niños, jóvenes y adultos, que los hicieran reír tanto y tan
espontáneamente, y pues me decidí a descubrirlo, para eso Laura Y yo
decidimos montar 3 o 4 programas de lo más atractivo de lo que aprendí
en el guiñol de Don Pepe y explorarlo, ya no bajo la dirección de Don Pepe
o de Su hija Lidia, que realmente fue la que me enseñó a animar los
títeres., quería hacerlo de manera independiente sin estar bajo la mirada
de mis maestros. Y como se trataba de investigar pues se supone que era
por un breve tiempo… pero pasaron 23 años.
- ¿Y lo lograron?
Yo creo que sí, claro, ahora esos espectáculos y los que después
montamos, ya tiene nuestro estilo, nuestro propio tempo ritmo.
- ¿Y luego que siguió?
¡Muchas anécdotas! El anecdotario es muy amplio, porque no era solo el
afán de tener un grupo. Si uno decide en un momento dado dedicarse de
tiempo completo al teatro, son muchas circunstancias y obstáculos que
enfrentar y eso te va conformando.
- ¿Y en el caso del teatro de títeres como influyó?
Tardamos algunos años en tomar serio el teatro de títeres, nuestro
principal interés seguía siendo el teatro para mí y la pintura para Laura,
teníamos los títeres muy abandonados, pero pese a ello nos lo seguían
pidiendo, los primeros 4 años prácticamente no hicimos promoción, una
función generaba la otra aunque nos negábamos a convertirnos en
titiriteros, solo después de unos años, empezamos a entender el gran valor
social que tiene este arte, poco a poco fuimos sensibilizándonos en ese
sentido, además de descubrir que los títeres son un gran vehículo para
llegar a la gente, puede ser un gran aliado como herramienta educativa.
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