El Uru Revista Nº 43 | Page 16

varios años colaboré con una columna so- bre artistas uruguayos y latinoamerica- nos. Muchas otras actividades fueron po- sibles gracias al trabajo como encargado, el que nos brindaba un sueldo y vivienda digna y así poder aprovechar el tiempo li- bre… y a muchas tareas relacionadas con lo que siempre quería hacer, es decir di- bujar y pintar. También conocí y me vinculé con URU, lo que me dio otra posibilidad de expo- ner mis trabajos y lo principal, tener muy buenos amigos. Los mismos amigos que nos habían avisado de esa posibilidad de trabajo, nos pasaron el dato de una cooperativa de viviendas en la cual estuvimos mucho tiempo para que se comenzara el proyecto. Cuando en el año 2000 nos entregaron las llaves del departamento no lo podíamos creer, este país al que habíamos llegado y en el que yo nunca había pensado en quedarme, nos brindaba una vivienda digna y muy linda... era una situación rara, debo confesarlo. - ¿Lograste jubilarte? Cuando me llegó la edad de jubilarme, ac- cedí a ese beneficio inmediatamente, ya que teníamos la vivienda y además había- mos planteado al consorcio la posibilidad que mi esposa continuara como encargada y yo la secundaba si fuera necesario, y por primera vez tenía libertad absoluta para moverme tanto en trabajos como en mi actividad dentro del arte. Aprovecha- mos mucho ése período ya que podía de- dicarme también a ir armando el depar- tamento. Y así en algún momento tenerlo como nuestro hogar. Pag 16 A los cuatro años de mi jubilación, pudo hacerlo mi esposa gracias al plan de la presidenta Cristina Fernández. Aún así, una vez jubilada en el edificio nos pidieron si podíamos quedarnos unos meses más porque en esos momentos es- taban haciendo las instalaciones de gas nuevas por los problemas que hubieron en muchos lugares, accedimos y a los tres meses, cumplimos con nuestro deseo de dar fin a esa etapa que en general fue buena, el día de la partida estaban mu- chos de los consorcistas para despedir- nos, besos, abrazos y algún lagrimón de por medio, partimos. - ¿Qué reflexión te merece a la distan- cia, aquella etapa de tu vida? Ya pasaron algunos años y aún recorda- mos nuestra vida en ése lugar, demás está decir que hemos mantenido una muy bue- na relación con los propietarios que van quedando ya que muchos de ellos se han mudado. Y para finalizar digo que ser encargado es un trabajo en el que ser bueno o malo de- pende de uno mismo, es un trabajo digno y con muchas ventajas si se lo sabe llevar. HACETE AMIGO EN FACEBOOK DE “Uru Mataderos” y recibí información de nuestro Centro de Residentes. de la colectividad uruguaya en Buenos Aires y de los hechos mas significativos del URUGUAY ACERCATE A URU