tiempo, iban a inaugurar la ganadería del Río
de la Plata.
Desde mayo de 1908 data su actual denominación de avenida Gral. Flores. La misma constituye una verdadera espina dorsal de la populosa
barriada. De un lado, por donde linda con Villa
Muñoz, la apuntalan otras típicas calles: José L.
Terra, Guaviyú, Porongos. Del otro flanco, hacia
el Reducto, están Marcelino Sosa, Rocha, Pando.
Y las transversales son las costillas de la fuerte
estructura: Yatay, Isidoro de María, Martín García, Cuñapirú, Libres, Blandengues, Aramburú,
San Fructuoso, Concepción Arenal, Rivadavia,
Garibaldi. Aunque Goes no termina allí, porque su
zona de influencia se extiende prácticamente a
lo largo de todo General Flores. Pero el origen
del barrio iba a derivar del traslado de la feria
de productos agrícolas y ganaderos desde la plaza Cagancha a la Plaza Sarandí, decretado por
el gobierno de Gabriel Antonio Pereira en 1856.
Diez años después, en 1866, el gobierno del Gral.
Venancio Flores obtuvo de los hermanos Guerra
la cesión de amplios terrenos para trasladar a la
plaza de Sarandí el Mercado de Frutos. Al finalizar dicho año se inauguró en el nuevo emplazamiento dicho Mercado de Frutos, que englobaba
en su seno a la Plaza de Carretas, cuyos límites
coincidían con el trazado de las actuales calles
José L. Terra , por el este ; Marcelino Sosa, por
el oeste; Yatay , por el sur ; e Isidoro de María
, por el norte. Alrededor de la plaza–feria denominada General Flores, surgieron modestos pero
abundantes locales. En ellos se alojaban pulperías, almacenes, fondas, corralones y barracas
de acopio. Predominaban las casas de material
sobre los ranchos.
Dice el Dr. Juan Carlos Patrón, sobre el barrio
Goes, que de las tres pulperías en poco tiempo
instaladas alrededor de la plaza, la preferida era
la del Gaucho, fundada antes de 1870, donde hoy
se cruzan General Flores y Yatay. Agrega dicho
autor que “en la azotea del edificio se asomaba
un gaucho con una copa en la mano, construido
en terracota”. El mismo cronista evo