El Rincón del Ajedrecista Junio 2013 | Seite 36

c) 23.¥xf3 ¦e8 24.¦xa1 ¥h6+ 25.¢d1 £g5 26.£e3 ¦xe3 27.fxe3 £xe3 28.¦h2 £b3+ d) 23.¤xf3 ¥h6+ 24.¢e1 ¥c1 Después de estas jugadas las blancas llegan a una situación en la que no existen jugadas razonables. Si 25.¦g1, la continuación de la partida puede ser: 25...¦b1 26.£a4 £xb2 27.¤xd6 £c3+ 28.¢f1 ¥xh3+ 29.¦g2 ¥xg2+ 30.¢xg2 £g7+ 31.¢f1 b3 etc. XIIIIIIIIY 9-+-+-+-mk0 9+p+-+-+p0 9-+-zp-+-+0 9+NzpP+-+-0 9-zpP+-wq-+0 9+-+-+-+P0 9-zP-mKptr-+0 9tR-+-tR-+-0 xiiiiiiiiy 22...f3! 23.¤c2 Dice Simagin que, después de esta jugada, «la situación de las blancas es desesperada en todas las variantes». Y para mostrarlo ofrece las siguientes alternativas a modo de ejemplo: a) 23.¦xa1 ¥h6+ 24.¢d1 fxe2+ 25.¢xe2 ¥g6! (mejor que 25...¥g4+ 26.f3) 26.f3 (Son inferiores tanto 26.¢d1 £d4+; como 26.¦h2 £e5+. En cuanto a 26.¦f1 sigue ¦e8+ 27.¢d1 £e5) 26...¦e8+ 27.¢f1 £e5 28.£d1 £g3 29.¤g2 ¦f8 30.¤e1 ¥e3 31.£e2 ¥d3!! b) 23.¥d3 ¥h6+ 24.¢c2 ¦xd1 25.¢xd1 £g5 26.£c2 ¦a8! L a continuación hasta el mate podría haber sido: 31.¢c2 £xc4+ 32.¢d2 La jugada que más alarga la agonía. Si 32.¢b1 £d3+ 33.¢c1 ¦f1 34.¦a8