El rey, dirigiéndose a su familia y a todo el pueblo, anunció que en el tiempo que estuvo
escondido pensó sobre sus hechos y que decidió destruir el palacio gigantesco, reforestando
todos los bosques de su reino.
El anuncio fue maravilloso para todos, todos estaban muy felices, porque irían tener
otra vez sus bosques tan bonitos y umbrosos. El reino empezaba de nuevo a vivir, pero una
vida muy más alegre y con un rey más justo, sensible y amado por todos sus súbditos. Al final,
el rey Felipe tenía amor en su corazón y fue enseñado a ver las buenas cosas de la vida, como
creía Agnes, esa chica guapa y soñadora a quien le gustaba la naturaleza.
FIN
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