Día a día los bosques fueron desapareciendo poco a poco y todos sentían un gran pesar
en su corazón. Donde había bosques maravillosos se fue construyendo un palacio gigantesco
de cristal, bañado en oro. Los efectos de la destrucción de los bosques no tardaron. Los
animales se quedaron sin su hábitat natural. No tenían sus casas para crear sus hijos. Murieron
4