El Principito cap 1 y 2 | Seite 12

Me sorprendí al ver iluminado el rostro de mi joven juez: – ¡Oh, es exactamente como yo lo quería! ¿Crees que se necesite mucha hierba para este cordero? – ¿Por qué? –Porque en mi tierra todo es muy pequeño… –Será suficiente. El corderito que te he dado también es pequeño. Se inclinó hacia el dibujo y exclamó: – ¡Bueno, no tanto…! ¡Ah, se ha quedado dormido! Y así fue como conocí al principito. 12